POV Renesmee
Abrí los ojos lentamente, estoy confundida y
agotada, muy agotada. Parpadeé un par de veces y me di cuenta de que esta no
era la nueva casa que compro mi familia, por supuesto que esta no era mi nueva casa,
y esta no era mi nueva habitación. ¿De quién era esta habitación? Nunca la
había visto antes, las paredes eran de un color verde, al lado derecho había
una puerta de madera, el cual yo suponía que era el baño, un poco más alejado
de la puerta había una gran ventana con cortinas de seda color gris, pero la
ventana estaba entre abierta, al parecer había una terraza; al frete mío había
otra puerta de madrea que tenía grabado en alto relieve una serpiente enroscada
con la cabeza levantada y sacando la lengua —muy original, pensé— al lado
izquierdo estaba el vestidor, ¿será tan grande como el que tía Alice preparo
para mí?, me pregunté; bueno, eso no importa mucho. La habitación era realmente
grande, al lado izquierdo había un escritorio y una silla, y encima del
escritorio había unos libros gruesos y una pequeña lámpara, ahora me fije en la
cama donde estaba acostada, tenía sabanas de seda negra igual que las fundas de
las almohadas, la cubrecama era verde y hacia juego con el color de las
paredes; había dos veladores a cada lado de la cama y sobre ellas había una
lámpara, y al final de la cama había un baúl, esta habitación tenía algo raro,
claro, como no me di cuenta antes, no había una televisión, ni un equipo de
sonido y en el escritorio solo había libros y no una laptop.
¿En dónde estaba? ¿De quién era esta casa? ¿Por qué
estaba aquí? ¿Qué fue lo que me paso? ¿De quién es esta habitación? ¿Y mi
familia? Sobre todo mis padres. ¡Oh, santo cielos! ¿Y mis padres? ¿Dónde están?
¿Por qué no están conmigo?
De pronto algo me distrajo, era como unos latidos
de corazón —eso quería decir que no era nadie de mi familia— esos latidos
estaban muy cerca, y venían de la terraza, y ahora escucho unos pasos
acercarse, se está dirigiendo a mí…
—Despertaste —fue lo primero que me dijo el hombre
cuando se acercó a mí. Su cabello era rubio platinado, sus ojos eran de un
color gris mercurio, eran hermosos, él era alto, no tanto como tío Emmett, pero
si era alto, tenía espalda ancha, parecía que hacia ejercicio, pero lo que más
me sorprendió de él era que era muy pálido, casi como un vampiro, pero no lo
era porque escuchaba a su corazón latir y veía como le corría la sangre por sus
venas. El rubio me quedo mirando muy fijamente y luego me sonrió como si me
conociera de hace mucho tiempo, ¿es que acaso me conoce? No lo recuerdo de
ningún lado. Al parecer el noto mi confusión porque se apresuró a aclararme—:
Soy Draco Malfoy —Que nombre tan raro,
pensé—. No te vayas a morder la lengua. Yo tampoco tengo un nombre muy común
que digamos»—. Hace tres días te vi caminando bajo la lluvia desde mi auto,
pero luego te vi caer, y baje del auto para ayudarte, pero apenas me acerque a
ti te desmayaste, luego de eso te traje a mi casa y recién despiertas, pensé
que estabas muy cansada así que te deje dormir todo estos días, pero si mañana
no despertabas te llevaría a un… hospital —dudo un poco al decir «hospital»—,
ya me estabas preocupando —termino de hablar y su tono era serio.
Claro, ahora recuerdo, yo caminaba bajo la lluvia,
y tropecé con mis propios pies. ¡Ja! Los genes Swan nunca me abandonaban, ni
siquiera en los peores momentos de mi vida. Recuerdo que estaba con la vista
algo borrosa por las lágrimas, cuando escuche que él se acercó a mí y dijo:
«Oye, ¿estás bien?», yo abrí la boca para contestarle, pero no pude responderle
porque todo se me puso negro y perdí el conocimiento.
—Sí, creo que lo recuerdo —mi voz sonó un poco
ronca.
—¿En serio te acuerdas de mí? —me preguntó, y yo
asentí—. Apropósito, ¿cuál es tu nombre?
—Sí, lo siento, pero antes muchas gracias por
ayudarme. Soy Renesmee Cullen —respondí—. Eh…, señor Malfoy, ¿qué día es hoy?
—le pregunté, y al parecer se sorprendió cuando lo llame «señor Malfoy» porque
cambio la expresión de su cara.
—20 de septiembre —miró el reloj de su muñeca—, 9
de la noche, y llevas tres días inconsciente —dijo. Me sorprendí cuando repitió
que había pasado tres días inconsciente, y por consiguiente fuera de casa.
—¡3 días! —grité—. Mis padres y toda mi familia
deben de estar muy preocupados por mí —dije y trate de levantarme de la cama,
pero me mareé y casi caigo al suelo, y digo casi porque de no ser por el señor
Malfoy que me cogió de la cintura deteniendo me caída.
—No te levantes, todavía estas muy débil —me
regaño, y pude ver en sus ojos verdadera preocupación por mí.
—Lo siento, soy un poco torpe —me disculpé—, pero
tengo que ir a casa, mi familia deben de estarme buscando y… —no pude seguir
hablando porque él me interrumpió.
—Pero ahora no puedas, ya te lo dije, estas muy
débil y además es de noche, podría ser peligroso que andes sola por las calles
—otra vez detecte el tono de preocupación en su voz. Eso me sorprendió en
verdad, ¿cómo una persona que recién conoce a otra podría estar tan preocupado
por lo que le pase a la otra?
—Pero… —trate de refutar, pero él me miró con
seriedad y me calle.
—Cuando te recuperes por completo iras a tu casa
—me ordeno—. Y ahora dime, Rene… lee —trato de pronunciar mi nombre, pero no le
salió.
—Renesmee —le corregí, y trate de sonreír, pero no
pude.
—Sí, eso. Que nombre tan raro tienes, nunca lo
había escuchado, parece un… trabalenguas —comentó. Pero cuando escuche la
última palabra que dijo, me acorde de Jacob, él decía que mi nombre parecía un
trabalenguas por eso me decía Nessie o Ness. Contuve las lágrimas porque sabía
que si empezaba a llorar no tendría cuando parar. Pero ahora que me acorde otra
vez mi lobito siento nuevamente el profundo hoyo en donde debería estar mi
corazón.
—Sí, no es… el primero que dice… que mi nombre
parece… un trabalenguas —hice pausas al hablar, el dolor se hizo presente otra
vez, pero con más intensidad. Siento que no voy a poder controlar las lágrimas.
«¡Tienes que controlarte, Nessie!», me regañé a mí
misma.
Él no dejaba de mirarme.
—¿Estás bien? —me preguntó, como si hubiera intuido
mi tristeza.
—Sí —susurré.
Él asintió, con el ceño fruncido.
—Y que hacías sola esa noche que te encontré, ¿por
qué no estabas con tus padres? —me preguntó, y yo ya no pude más, empecé a
llorar, sin importarme hacerlo frente a un desconocido.
Rápidamente él se sentó al borde de la cama y me
tomo de la mono; yo me apresuré para poner mi mente y blanco para no
trasmitirle mis pensamientos y mis recuerdos.
—Escapaba… —respondí, con mucho esfuerzo.
—¿De tu familia? —quiso saber.
—No. Escapaba de la culpa y el dolor —seguí
llorando y él me apretó la mano, pero sus ojos grises me miraban con confusión.
Mundo Muggle – Londres –
Casa Cullen
POV Bella
Estoy desesperada y muy angustiada, siento que me
voy a volver loca de la preocupación, por Nessie, por mi Nessie. Ella está
desaparecida desde hace tres días. La hemos buscado por todas partes, de noche
y de día, pero no aparece. ¿Dónde estará mi pequeña? ¿Estará bien? ¿Por qué se
fue?
Yo la veía más calmada desde que nos mudamos de
Forks a Londres. Nos mudamos por ella, porque estaba muy deprimida por la
muerte de mi mejor amigo, por la muerte de Jake. Y aunque estoy muy agradecida
con él por haberla salvado, a mí también me duele su muerte, pero tengo que ser
fuerte por mi hija, ella me tenía que ver bien, para así poderla ayudar a
superar su pena. Y creí que un cambio le sentaría bien, pero no me di cuenta
que ella le dolía más la muerte de Jake, porque ella era su impronta, estaban
más unidos.
Pero cuando nos mudamos a Londres, Nessie estaba
más calmada, hasta Jasper estaba más relajado al no sentir su tristeza. Hace
tres meses el pobre de Jasper ya no podía calmarla, mi hija lo estuvo volviendo
loco al sentir sus emociones y no poder ayudarla, por eso creí que cuando nos
mudamos, ella poco a poco se iba a reponer del dolor, hasta creí que ya se
había resignado a su perdida, pero me equivoque. Debí saber que mi pobre hija
estaría peor que yo cuando Edward se alejó de mí para protegerme.
Nessie recayó en la depresión otra vez, como pude
haber sido tan tonta en no darme cuenta de su estado de ánimo. Hace diez días
fue su cumpleaños, cumplió 7 años. A ella siempre le emocionaba sus cumpleaños,
recibir obsequios, pero esta vez no fue así, ni siquiera sonreía, ese fue el
primer indicio para saber que mi Nessie no estaba bien, y no lo tome mucho en
cuenta.
¡Tengo que encontrarla! ¡Tengo que encontrar a mi
hija!
Empecé a caminar de un lado a otro, pensando en
donde podría estar, ¿tal vez con los Denali? No lo creo, hubieran llamado para
decirnos que Nessie está con ellos.
—Bella, vas hacer un hoyo al piso de tanto caminar.
Cálmate —dijo Rosalie.
—No puedo calmarme, Rose.
—Jasper —susurró Alice. Y al instante empecé a
sentir oleadas de tranquilidad.
Miré a mi rubio hermano con agradecimiento, él solo
asintió.
—La encontraremos, Bella —dijo Carlisle, con su
característico tono amable.
En eso se abre la puerta principal. Corrí hacia la
puerta para encontrarme con Edward y Emmett.
—¿Saben algo de ella? ¿Alguien la vio por la calle?
—pregunté desesperada.
—Fuimos al lugar de la visión de Alice. Emmett se
encargó de interrogar a la gente y yo de leer cada una de las mentes de
alrededor, pero nadie sabe de ella, nadie la vio —contestó Edward, con
frustración en la voz.
—Y si los Vulturis la tienen —dijo Emmett.
Eso me paralizo. No confiaba en los Vulturis,
además sabía que ellos no se quedarían tranquilos después de nuestro último
encuentro, en donde nos aliamos con los metamorfos.
—Ellos no saben nada de Nessie. No lo he visto
—respondió Alice, calmando así un poco mi preocupación.
—¿Qué fue exactamente lo que viste, Alice?
—pregunté.
—Ya te lo dije, Bella. La vi corriendo por una
calle, luego paso por un bar, pero ahora caminaba lentamente, estaba
completamente mojada por la lluvia, después tropieza con sus propios pies y cae
al suelo y ahí queda mi cisión.
De pronto Alice se quedó con la vista perdida, sí,
estaba teniendo otra visión. Ojala y esta visión nos dé más pistas acerca del
paradero de Nessie.
—¿Qué viste, Alice? —preguntó Esme.
Yo me acerque a Alice.
—¿La encontraste? —ahora preguntó Rosalie, con
desesperación.
—Alice —la apure. No aguantaba más estar sin
respuestas.
—Un hombre de espaldas sale del bar por donde pasó
Nessie, el hombre es rubio, se sube a su auto, es un deportivo color verde,
está manejando y de pronto ve a Nessie, se detiene cuando la ve caer, maldice y
baja a ayudarla, se agacha para ponerse a su altura y Nessie levanta la cabeza
y él la mira, sus ojos son grises…

oh, me encanta, por favor actualiza
ResponderEliminarmerlín, yo tambien estaria destrosada y si mi pareja muriera dando la vida por mi =(
ResponderEliminarpor favor actualiza pronto, me gusta tu historia
besos
siguela, me gusta esa pareja Draco-Renesmee, nunca habia leido un fic sobre ellos como pareja principal, espero que no te demores mucho en actualizar
ResponderEliminarsaludos :)