sábado, 28 de mayo de 2016

La Llamada

Londres Muggle
POV Edward
Estaba a unas cuadras del bar donde vio Alice por última vez a Nessie. Leía las mentes de los humanos, pero no encontraba ningún recuerdo de mi hija en sus mentes; Emmett había venido conmigo, pero se había alejado un poco para conseguir algunas pistar de donde podría estar Nessie.
Estos tres días que lleva desaparecida han sido los más terribles de mi existencia, y no solo de mi existencia, también de Bella y de los demás. La hemos estado buscando por los alrededores, y yo he estado viendo en las mentes de todos, pero siempre encuentro la misma respuesta «nada», nadie la ha visto. Estoy tan desesperado y enojado conmigo mismo, ¿cómo es posible que no la haya encontrado?, ¿cómo es posible que 8 vampiros no hayamos podido encontrarla? Prácticamente la hemos buscado por todo Londres, pero nada, nadie sabe de mi hija.
Los Vulturis no tendrán algo que ver, pensé.
Pero rápidamente deseche esa teoría. Si Nessie estuviera con ellos, Alice la hubiera visto, y la única visión que Alice ha tenido es que la ve corriendo por una calle, pasa por un bar, pero no entra, luego empieza a caminar lentamente, mojada completamente por la lluvia, después tropieza con sus propios pies y cae al suelo, y ahí termina su visión, eso no nos ayuda en nada, pero por lo menos sabemos por dónde estuvo la última vez.
—¡EDWARD! —gritó Emmett, sacándome de mis pensamientos.
—¿Eh? ¿Por qué me gritas? —le pregunté.
—Porque te estoy hablando hace un buen rato, y no me haces caso, pero, bueno… no tuve suerte, a todas las personas que interrogue, me contestaron que nunca vieron a una chica con las características de Nessie.
—¿Entraste a preguntar por Nessie al bar?, Alice dijo que no la vio entrar, Emmett.
—Nada perdía con entrar a preguntar. ¿Y tú tuviste suerte? —preguntó—, aunque por tu cara me dio cuenta que no.
—Otra vez nada, he visto la mente de todos los humanos que han pasado por aquí y nadie la ha visto, es como si se la hubiera tragado la tierra o como si hubiera desaparecido por arte de magia.
—¿Magia? La magia no existe, Edward —me hablo como si estuviera tratando de corregir a su hijo pequeño, y luego rió—, bueno, existimos nosotros, pero eso es diferente.
Negué con la cabeza, Emmett nunca cambiaria, ni siquiera en estos momentos de preocupación extrema.
—Mejor regresemos a casa, los humanos ya comienzan a vernos con temor —le hice señas con la mano para ir hacia el auto.
—De acuerdo —dijo, subimos al auto y empecé a conducir lento, odiaba conducir tan lento, pero tenía que hacerlo para no alarmar a los humanos.
—Y no estará con los Denali —sugirió Emmett, minutos después.
—Si estuviera con ellos, crees que Eleazar o Tanya no nos hubieran avisado.
Llegamos a casa media hora después, y todos tenían la misma cara de preocupación y de impotencia de hace tres días, y eso quería decir que ellos tampoco tenían pistas. Y lo comprobé al leer sus mentes.
—¿Saben algo de ella? ¿Alguien la vio por la calle? —preguntó Bella, desesperada, apenas nos vio a Emmett y a mí entrar a la casa.
—Fuimos al lugar de la visión de Alice. Emmett se encargó de interrogar a la gente y yo de leer cada una de las mentes de alrededor, pero nadie sabe de ella, nadie la vio —contesté, con frustración en la voz.
—Y si los Vulturis la tienen —dijo Emmett.
—Ellos no saben nada de Nessie. No lo he visto —respondió Alice, de inmediato.
—¿Qué fue exactamente lo que viste, Alice? —preguntó mi Bella.
—Ya te lo dije, Bella. La vi corriendo por una calle, luego pasó por un bar, pero ahora caminaba lentamente, estaba completamente mojada por la lluvia, después tropieza con sus propios pies y cae al suelo y ahí queda mi cisión —le contestó Alice.
De pronto Alice se quedó con la vista perdida, estaba teniendo otra visión. Y yo de inmediato empecé a leer su mente.
—¿Qué viste, Alice? —preguntó Esme.
—¿La encontraste? —preguntó Rosalie, con desesperación.
—Alice —la apuro Bella, acercándose a Alice.
—Un hombre de espaldas sale del bar por donde pasó Nessie, el hombre es rubio, se sube a su auto, es un deportivo color verde, está manejando y de pronto ve a Nessie, se detiene cuando la ve caer, maldice y baja a ayudarla, se agacha para ponerse a su altura y Nessie levanta la cabeza y él la mira, sus ojos son grises… —dijo.
—Iré al bar y preguntaré por ese hombre y juro que lo mataré si le ha hecho daño —aseguré.
—Yo voy contigo, Edward —se ofreció Bella.
—Yo también voy —dijo Emmett.
—No, Edward. Ya los vieron a ti y a Emmett rondando por los alrededores y por la visión que tuve Emmett preguntando por Nessie a la gente del bar, sería muy sospechoso que unas horas después regresara preguntando por el hombre rubio —dijo Alice—. Lo mejor sería que Bella, Jasper y yo fuéramos a ese bar a averiguar por ese hombre.
Me lo pensé mejor y accedí.
—Tienes razón, Alice —susurré.
Alice sonrió y al instante los tres salían directo hacia el bar.

POV Alice
Conduje lo más rápido que pude, pero sin llamar la atención de los humanos. Cuando llegamos al bar, entramos y como siempre todos nos quedaron viendo, claro, no es muy común ver a tres chicos de por lo menos 18 años, pálidos y con los ojos ambarinos. Ignoramos las miradas y nos dirigimos a la barra para hacerle unas preguntas al barman.
—Disculpe —dijo Bella, llamando la atención del barman, pero este seguía en lo suyo, atendiendo a otros clientes—. Disculpe, señor —volvió a repetir Bella, elevando un poco más la voz.
Este levanto la mirada.
—Sí, señorita —dijo el barman, con un tono sugerente, mirándola muy fijamente, mientras le sonreía coquetamente. Vi que Bella hizo un gesto de desagrado.
—De casualidad no ha venido en estos días un hombre alto, rubio y…
—Con ojos grises —terminé de hablar, el barman poso su vista en mí, pero no me sonrió al descubrir que lo miraba con seriedad. Parpadeo un par de veces y empezó a hacer memoria.
—Uhm…, creo que lo vi hace tres días y estaba con…
—¿Con quién? —le interrumpió Jasper.
El barman miró a Jasper, y retrocedió un paso, y eso que él estaba detrás de la barra, pero yo sabía cuánto temor podría causar Jasper con esa mirada que le dirigía.
—Con una chica…
—¿Con una chica? ¿Sabe cómo era? ¿Cómo se llamaba? —esta vez fue Bella quien interrumpió al barman.
—Sí, es como de su estatura —señaló a Bella—, con los cabellos castaños y lisos, y se llama Donny Smith, viene muy seguido por aquí —dijo y miró con una sonrisa entre miedosa y consuelo la entrada del bar—. Y ustedes están de suerte, justo acaba de llegar, es aquella chica, y si quieren saber más del hombre que buscan, ella se los puede decir, estuvieron bebiendo y conversando muy animadamente durante un par de horas el otro día —y diciendo esto último se fue a atender a los demás clientes.
Cuando la tal Donny se acercó a la barra, Jasper se acercó a ella.
—Tu eres Donny Smith —le preguntó, sorprendiéndola.
—Sí. En que te puedo ayudar, guapo —dijo en doble sentido.
Ese tono de voz que uso me molesto, ¿cómo se atreve a hablarle así a mi Jazz? Pero enseguida Bella y yo nos pusimos a lado de Jasper.
Ella nos quedó mirando.
—Vaya, veo que estás acompañado —dijo.
—Solo queremos preguntarte por alguien —le dije seriamente.
—¿Ah sí? ¿Y por quién? —nos quedó mirando raro—. Un momento, ¿acaso son policías? —preguntó.
Que estúpida era.
—No somos policías —dijo Bella—. Solo queríamos preguntarte por un hombre con el que estuviste hace unos días.
—¿Qué hombre? Yo salgo con muchos hombres —dijo con descaro.
—Con el hombre con el que estuviste hace tres días —me miró confundida. Me preguntó, ¿con cuántos hombre saldría esta mujer, como para que ni siquiera se acordara?—. Era alto, con cabellos rubios y ojos grises.
Ella hizo una mueca al recordarlo.
—Ah, ese, es un imbécil, se fue dejándome sola, despreció mi invitación —dijo indignada.
Si yo hubiera sido ese hombre, también la hubiera rechazado, me dije internamente.
—¿Cómo se llama? —preguntó Jasper.
La estúpida miró a mi Jasper y le sonrió con coquetería. Me daban ganas de arrancarle los ojos, pero me contuve porque nos tenía que dar información.
—Se llama… uhm… —se quedó en silencio, recordando el nombre—, eh, su apellido es… Mal-Malfoy, si, Malfoy, y su nombre es… Drago… no, no era así… —volvió a quedarse en silencio—, ¡Draco! —gritó—, se llama Draco Malfoy.
—¿Estás segura? —le preguntó Bella.
Ella asintió.
—¿Qué más sabes de él? —le pregunté con seriedad.
—Nada más se su nombre —sonrió bobamente—, generalmente no me interesa saber más de los hombres con los que salgo, si solo los voy a ver una vez —se encogió de hombros—. Puedo preguntar para que lo buscan.
—Es confidencial —contestó Bella—, pero de todas maneras gracias.
—No hay de que —sonrió sin quitarle la mirada de encima a mi Jasper. Idiota, como me gustaría tener en estos momentos el don de Jane, y así con una sola mirada hacerla retorcer de dolor.
Caminamos hacia la salida, pero antes de salir miré hacia la tan Donny, y pude darme cuenta de que aún seguía mirando a Jasper, yo la miré con cara de pocos amigos y ella giró su mirada hacia el hombre que se le acercó.
Conduje directo a casa ya sabiendo el nombre de ese extraño que ayudo a Nessie.
Apenas entramos a casa, Edward me leyó la mente.
—Así que se llama Draco Malfoy —susurró, y yo asentí.

POV Edward
Escuché las ruedas del auto de Alice a varios kilómetros, y antes de que entrara a la casa yo ya le había leído la mente, había visto la molestia de mi hermana con esa mujer por estar coqueteando con Jasper, pero sobre todo había descubierto el nombre de aquel desconocido que tenía a mi hija.
—Así que se llama Draco Malfoy —susurré, y Alice asintió.
—¿Y qué más averiguaron? —preguntó Rose.
—Nada más, la mujer que estuvo con Malfoy dijo que solo lo había visto esa vez —contestó Bella.
—Lo único que ahora podemos hacer es ir constantemente a ese bar y hacernos amigos del barman para que nos informe sobre Malfoy, y preguntarle cada cuantos días va allí y en que horarios —dijo Carlisle.
—¿Y si no nos quiere dar esa información? —dijo Esme.
—Ay, Esme, todos tienen un precio, y si ese hombre que atiende en el bar no nos quiere dar la información amablemente, ya verás que con unos billetes él nos dirá hasta los secretos de su madre —dijo Emmett sonriendo.
—Emmett tiene razón, con dinero ese hombre nos dará toda la información que necesitamos —dijo Rose, apoyando a Emmett.
-—Y si le damos nuestros números telefónicos nos podría avisar cuando le vea llegar al bar —dijo Bella.
—Se olvidan que puedo leer las mentes —dije—, no hay necesidad de pagar a nadie para que nos dé información.
—¡Cierto! —exclamó Emmett—, había olvidado que eres un sabelotodo, hermanito.
—Tal vez si buscamos en internet podríamos encontrar más información sobre ese hombre, Draco Malfoy —sugerí—. Todos tienen redes sociales, y él debe estar registrado en alguna página web. Voy por mi laptop para buscar más información —me fui directo a la biblioteca.
—Te acompaño —dijo Bella.
Y al instante ella estuvo cerca de mí, en un segundo llegamos a la biblioteca.
Bella y yo estuvimos toda la noche buscando más información sobre Draco Malfoy, y nada, no encontramos nada, no tiene cuenta en ninguna red social, no hay ningún registro de seguro social, ni su dirección, ni su último trabajo, simplemente no aparecía ningún registro de él, era como si no existiera. Ni siquiera tiene homónimos.
—Esto es raro —comenté.
—Edward, si no aparece ningún registro de Malfoy, ¿crees que podría ser un vampiro? —preguntó Bella.
—No lo sé. Alice dijo que tenía los ojos grises, y si fuera un vampiro, tendría los ojos rojos, y si es vegetariano como nosotros tendría los ojos ambarinos o negros si esta sediento —dije.
—Entonces, ¿por qué no encontramos nada sobre él?
—No lo sé, Bella, pero seguiré buscando información.
De pronto tuve un chispazo, se me ocurrió poner en google «autos deportivos» y apareció varias imagines de modelos de autos, así que recordé la última visión de Alice y vi el modelo del deportivo, puse en google «registros de autos deportivos» y aparecieron todos los registros, me tarde un par de horas en leer todos los registros, hasta que por fin di con el registro del auto de Malfoy.
—Lo encontré —le dije a Bella, ella sonrió.
—¿Ya sabes donde lo podemos encontrar? —preguntó.
—Sí, estuve revisando el registro de su auto y allí aparece su dirección, es en una zona residencial, de gente de mucho dinero.
—Entonces, ¿por qué Alice no lo vio?
—No lo sé, pero supongo que hay algo o mejor dicho ese tal Draco Malfoy tiene algo que interfiere con las visiones de Alice, es como si no fuera un humano común.
—Eso quiere decir, que Malfoy se cómo yo cuando era humana, tú no podías leer mi mente, quizás él sea otro tipo de escudo —sugirió Bella.
No estaba muy seguro, pero tenía lógica.
—Puede ser —dije, confuso.
Cuando regresamos a la sala, les conté a mi familia lo que había averiguado de Malfoy, y que iba a ir a su casa, quizás y con mucha suerte lo encuentre a él y a mi hija.
—¿Puedes ver algo, Alice? —le pregunté a mi pequeña hermana, pero ella negó con la cabeza—. Bueno, no te preocupes, yo voy a ir a su casa.
—Vamos —corrigió Bella.
Nos dirigimos a la dirección y esa no era una casa era una mansión, la fachada de la casa era de un verde claro, toque el timbre y espere, pero nadie salió a atendernos, volví a tocar el timbre y nuevamente nadie salió a abrir, así toque el timbre como unas tres veces más y nadie salió, estábamos tan nerviosos que no nos percatamos de que no se escuchaba ningún latido de corazón dentro de la mansión. Una empleada de la casa de al lado salió y nos dijo que casi siempre esa casa estaba vacía, y que algunas veces ha visto a un hombre rubio como de unos 26 años, que entraba con alguna chica y pasan toda la noche, pero que solo veía salir a la chica, pero nunca lo veía salir a él, eso era extraño, le agradecimos la información y regresamos a casa.
—¿La encontraron? —preguntó Esme, cuando nos vio entrar a la casa.
—No —dijimos Bella y yo a la vez.
—No entiendo porque no lo puedo ver, y no creo que sea por Nessie, ya que ahora la puedo ver mejor en mis visiones —dijo Alice, con frustración—, es como si estuvieran en otra… dimensión —dudo al decir la última palabra.
—¿Otra dimensión? —preguntó Carlisle.
Iba a contestar, pero de repente sonó mi celular, miré el registro y era un número desconocido, no solía contestar las llamadas de números desconocidos, pero tal vez podría ser algo sobre mi hija.
—Hola —dije, dudando.
Papi —esa era la voz de Nessie, escuche que cerraban una puerta, muy cerca de mi hija.
—Nessie, hija, ¿dónde estás? —le pregunté. «Mi niña», escuché decir a Bella, y todos sonrieron al escucharme decir el nombre de mi hija.
Hola, papi, estoy bien, no te preocupes —dijo.
—¿Qué no me preocupe? Contando este día ya son cuatro días que llevas desaparecida, y aun así me pides que no me preocupe —casi grité de indignación.
—Pregúntale donde esta para ir a buscarla —dijo Bella, y yo asentí.
Pero estoy bien, papá, en serio —aseguró. Y por su voz podía decir que si estaba bien, pero no me podía confiar.
—Luego hablaremos de eso, ahora lo más importante es que me digas, ¿dónde estás?, para ir por ti.
La escuché suspirar.
Realmente… no lo sé, pero… —no la deje terminar de hablar.
—¿Cómo que no sabes dónde estás? Dime una cosa, ¿estás con ese hombre rubio, Draco Malfoy, verdad? —pregunté.
Sí, acaso tía Alice lo vio.
—Solo vio cuando ese hombre se te acercaba cuando caíste —contesté.
Sí, él me ayudo, papá, pero en verdad no se preocupen, no estoy sola con Draco, también están sus padres, que son muy amables —dijo mi hija.
—Hija, quiero que averigües donde estas exactamente para ir por ti.
¿Pero acaso tía Alice no lo sabe? —preguntó confusa.
—No —respondí—, Alice no lo puede ver, ese Malfoy es un humano extraño —ella se quedó callada unos segundos.
No es extraño, papá, Draco es muy amable —me corrigió.
—Bueno, no me importa si es amable o no, yo solo quiero que regreses a casa, Renesmee —ya me estaba enojando—, además, fui a casa de ese hombre, y él no estaba y una empleada de la casa vecina dijo que no va muy seguido y cuando lo hace suele llevar a chicas allí, y también dice que nunca lo ve salir a él.
Pero Draco vive con sus padres, no sería una dirección equivocada, papá.
—Ese tal Draco, tiene como unos 26 años, es alto, rubio y con ojos grises, ¿verdad? —pregunté.
Sí, así es Draco, pero tal vez podría tener otra casa, ¿no? —dijo. Si podría ser, pensé—, papá, yo me siento un poco más tranquila aquí… con él… ¿no podría quedarme un par de días más, por favor? —suplicó.
Quedarse en la casa de ese desconocido, que no sabía que intenciones tenía con ella. Claro, que Nessie es mucho más fuerte que cualquier humano, pero aun así no me parecía que se quedara con él.
—¿Qué pasa? —preguntó Rosalie.
Retiré el celular de mi oído para contestar.
—Dice que quiere quedarse unos días más en casa de Malfoy —respondí con molestia.
—No, ella tiene que regresar, dije que iremos por ella —dijo Bella.
—Lo siento, Renesmee, pero tienes que volver a casa, nosotros somos tu familia —le dije.
Pero…
—Mira, te llamare más tarde para que me digas en donde te puedo recoger —y diciendo esto último, trate de convencerla.
Está bien —dijo un poco apenada—, te quiero, papá.
—Yo también, Nessie, todos te amamos —contesté.
Puedes pasarme con mi mamá, por favor —me pidió, y yo le pase el celular a Bella.
—Nessie, cariño —dijo Bella entre sollozos.
Estuvieron hablando unos minutos, y por ratos veía a Bella con el semblante serio, negar con la cabeza.
—Veré que puedo hacer, pero no te prometo nada —dijo Bella—, todos queremos que regreses, cielo, queremos que estés bien, te quiero —susurró, y al parecer Nessie colgó, porque Bella se quedó callada, muy pensativa.

Mundo Mágico
POV Draco
Extrañaba estar al lado de Renesmee — aun no me acostumbraba a llamarla «Nessie»— así que volví a mi habitación por ella, y cuando entre la vi sentada en el suelo junto a la cama.
Estaba pensativa.
—¿Cómo te fue con tu familia? —le pregunté ansioso.
—Quieren que le dé la dirección de tu casa para venir por mí ahora mismo —contestó.
—Pero tú no te puede ir —dije sin pensar, y ella me miró raro—. Quiero decir que si tú te sientes más tranquila aquí, pues entonces quédate —no podía permitir que ella se alejara de mi lado.
—Están muy preocupado por mí, y quieren que regrese con ellos, son mi familia, Draco —dijo—, además, ellos ya saben de ti, saben tu nombre y apellido, y hasta tu dirección de tu otra casa —eso me dejo mudo, nadie sabía sobre la casa que tenía en el mundo muggle—. Mi papá me dijo que averiguo la dirección de tu casa y que fue allí para hablar contigo, pero no había nadie, y una empleada de una casa vecino le dijo que a veces te veía llegar con chicas, pero que nunca te veía salir, ¿eso es cierto, Draco? —me preguntó, yo estaba en shock, aun no comprendía como unos muggles pudieron dar con mi casa tan pronto, ¿cómo puede ser posible eso? Tal vez sean tan especiales como lo es Renesmee, ella no parece una muggle común, eso me explica de donde heredo esa extraña manera de ser.
—Draco —escuché la voz melodiosa de Renesmee llamándome, eso me saco del shock en que estaba.
—Ah —fue lo único que dije.
—¿Estás bien? —preguntó.
—Sí, claro, solo que no me gustaría que te vayas, en estos días me acostumbre a tu presencia —eso era verdad, no quería que se vaya—. Eres importante para mí, Renesmee —le confesé.
Mi confesión la dejo mudo por unos minutos, pero pude notar que se había sonrojado.
—Entonces… —dijo después, como dudando—, ¿si tienes otra casa?
—Sí —respondí—, no voy muy seguido a esa casa, solo cuando quiero estar solo y pensar, ya sabes —ella asintió como comprendiendo—. Tal vez tus padres solo encontraron la dirección de mi otra casa y no la de mis padres.
No sabía si estaba coordinando bien en mis palabras, todavía estaba muy sorprendido por el hecho de que los padres de Renesmee dieran tan rápido con mi casa. Nadie en el mundo muggle me conoce, excepto los socios que tengo en ese mundo.
—Sí, eso debió ser —respondió Renesmee, estando de acuerdo conmigo.
—¿Qué más te dijo tu papá? —le pregunté.
—Bueno, que iba a llamar más tarde para que le dé la dirección para venir a recogerme, pero también hable con mamá y le dije que convenciera a papá para quedarme unos días más —respondió.
Sonreí, ojala y la madre de Renesmee logre convencer a su esposo.


2 comentarios:

  1. por favor actualiza, ya llevas tiempo sin actualizar y ya muero de ganas por leer el siguiente capitulo
    que estes bien

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